Un espacio para escuchar a Cristo, hablando a través de Fondacio y de nuestra propia historia en comunidad, fue lo que vivimos el pasado sábado 24 de julio en Huechuraba.
Entre todos invocamos al Espíritu Santo para que nos dispusiera a dejarnos conducir por Su invitación. Luego vino el alimento de cada quien, cuando nos entregamos desde lo que somos. Fue muy estimulante ver la entrega y presencia de todos los que llegaron esa fría mañana a compartir, animar y a orar como uno sola comunidad.
Un momento especial y emocionante sin duda significó la realización de una especie de “juego escénico” donde letra a letra, formamos la palabra “Fondacio”, mientras leímos algunos textos en referencia a nuestra identidad y carisma comunitario. Un momento para contemplar la tremenda oportunidad que El nos ofrece a través de esta comunidad y de cada uno de nuestros hermanos de camino.
Este cuarto encuentro del año, constituyó una valiosa oportunidad para volvernos hacia la fuente que es Cristo. Oportunidad de tocar y compartir todo aquello que nos ha movido y nos mueve a entregarnos desde Su Amor, y que sin duda, nos sigue llamando a nuevas formas de entrega como comunidad y como cristianos que somos. Esperamos, en septiembre repetir esta experiencia y continuar este camino de abandono sólo en El.
Enviar a un Amigo






Felicitaciones al equipo de comunicaciones por compartir parte de las maravillas del Señor que vivimos en esta jornada comunitaria de Fondacio. Creo que aún hay muchos regalos más que comunicar en relación a este encuentro: testimonios de la animación de lo es Fondacio hoy para nosotros y una selección de nuestras cartas de amor a Fondacio, que cómo lo indica la tercera foto las ofrecimos al Señor a los pies de todos los íconos que nos han acompañado y alimentado en Fondacio desde sus orígenes. Gracias. Sergio.